¿Qué hay de nuevo?

¿Reformismo en el FMI?

23 Jul 2012 0 comentarios
Cubo_Rubik

El Fondo Monetario Internacional ha organizado una conferencia para analizar el estado en el que se encuentran la teoría y la práctica macroeconómicas, especialmente después del test a la que han sido sometidas con la crisis internacional de la que el mundo no termina de salir. La iniciativa es desde todo punto de vista encomiable. No es la primera que expone al debate serio la validez de los principios que han guiado las políticas macroeconómicas de los últimos tiempos, pero sin duda tiene una especial trascendencia que lo haga el FMI, puesto que se trata de una institución que ha hecho un dogma de algunos de esos principios.

Entre los invitados a la conferencia se contaban a destacados economistas, algunos de ellos premiados con el Nobel y entre ellos a varios críticos del FMI y de las políticas que éste promueve. Habrá que ver hasta dónde llega la discusión iniciada hace pocas semanas. Paul Krugman (fue invitado, pero no asistió) ha elogiado la iniciativa, sin embargo es escéptico sobre sus resultados porque sabe que una cosa es lo que piensen los organizadores de la conferencia y otra lo que las instancias de decisión del Fondo quieran hacer. En cualquier caso, las intervenciones y los documentos de referencia publicados en el sitio de la conferencia en el Internet ofrecen un abundante material como para que cada lector pueda formar su propia opinión sobre los temas tratados.

Dos consensos parecen haber emergido de esta conferencia: el primero, que no hay consenso sobre lo que se debería cambiar en el diseño de las políticas macroeconómicas; y, el segundo, que algo debe cambiarse. El Fondo haría bien en difundir más y promover el debate que propone. Las reacciones de las que tenemos noticias hasta ahora no parecen indicar que la academia o los hacedores de políticas hubieran asumido el reto y estén dispuestos a iniciar, de manera abierta, la búsqueda de un nuevo paradigma para la macroeconomía.

Moderar el alza de los precios de los alimentos

23 Jul 2012 0 comentarios
Food_prices

En un artículo recientemente escrito por Robert Zoellic, Presidente del Banco Mundial, en el diario londinense Financial Times, se proponen una serie de mediadas prácticas para evitar que la actual subida de precios de los alimentos en los mercados internacionales se convierta en una amenaza al crecimiento global y a la estabilidad social en el mundo.

De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (más conocida como FAO por sus siglas en inglés) los niveles de precios de los principales commodities del rubro de alimentos se han incrementado, en promedio, en más de un 50% desde que alcanzaron su nivel más bajo de 2009 (ver gráfico). Esta evolución de los precios castiga a las naciones más pobres porque en general son deficitarias en muchos productos básicos alimenticios y sus ciudadanos dedican una elevada proporción de sus ingresos a la adquisición de estos alimentos. Pero incluso en las naciones que los producen, la elevación de estos precios no les favorece porque quienes ganan de alzas de precios como las observadas ahora no son los agricultores sino otros actores en la larga cadena de comercialización de los productos alimenticios.

Zoellic aboga porque en circunstancias como la actual, que pueden derivar en una crisis alimentaria con un costo social elevadísimo, se pongan en marcha soluciones de mercado antes que restricciones o distorsiones a los sistemas de comercialización y de precios. Sus sugerencias contemplan medidas que pueden tener efectos a corto y mediano plazo. Así, por ejemplo, propone mejorara los sistemas de información tanto de los balances de oferta, demanda y saldos de productos alimenticios, como también sobre el clima y las condiciones que afectan a las decisiones de siembra. Alienta medidas destinadas a incentivar la labor de la pequeña agricultura y a la constitución de reservas estratégicas de productos alimenticios para atender a los países más vulnerables, y sostiene que las naciones reunidas en el G-20 debieran hacer de este tema una prioridad entre sus preocupaciones. En lo inmediato, hace referencia a la facilidad que el Banco Mundial ha creado y que cuenta con 94 millardos de dólares para remediar los efectos de alzas de precios tan pronunciadas en las naciones más pobres

Pero además de las acciones directas que se puedan emprender para moderar el crecimiento de los precios de los productos básicos alimenticios, es necesario no perder de vista que, al igual que sucedió en 2008 antes del estallido de la gran crisis financiera, los precios del petróleo y de los metales están también en ascenso y a niveles similares e inclusive mayores a los de 2008. En otras palabras, que estamos enfrentando un fenómeno muy complejo que tiene también dimensiones macroeconómicas en su origen y que necesita una respuesta más responsable y mejor hilvanada de los líderes mundiales.

Instituciones y consistencia macroeconómica

23 Jul 2012 0 comentarios
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El Fondo Monetario Internacional acaba de publicar un interesante documento de su serie de Working Papers[1] en el que examina, en 77 países de ingresos bajos y medios, el grado de influencia de su desarrollo institucional en la decisión de dotar de independencia a su banco central y en la adopción de sistemas presupuestarios bien regulados. La autonomía de los bancos centrales y las buenas prácticas presupuestarias están asociadas con una alta credibilidad de las políticas públicas y con buenos resultados macroeconómicos, reflejados en baja inflación, bajo endeudamiento público y crecimiento sostenido. Dicho de otra manera: la buena performance macroeconómica puede esperarse en contextos en los existe consistencia intertemporal de la política económica y donde ésta última se halla afirmada en instituciones que tienen como norte principal al bien común.

Las conclusiones de este documento señalan que la independencia de los bancos centrales puede encontrarse aún en países en los que sus instituciones son débiles; en cambio, los sistemas presupuestarios bien regulados sólo existen en naciones en las que su institucionalidad está mejor asentada. En particular, sobre este último punto, han establecido que los presupuestos públicos bien administrados están presentes en aquellas naciones en las que se ha logrado establecer condiciones que permiten controlar a las élites que conducen al país. Entre esas condiciones destacan el imperio de la ley, la independencia del poder que la administra y la transparencia en el manejo de la cosa pública.

Este documento es también interesante porque ofrece un repaso actualizado sobre la literatura relacionada con la importancia de las instituciones en el desarrollo de las naciones, pero también sobre el pensamiento económico en relación a la autonomía de los bancos centrales y los modelos de institucionalidad presupuestaria.

Nuevas reglas para el sector financiero global

23 Jul 2012 0 comentarios
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La página web del diario británico Financial Times ofrece un interesante cuadro interactivo acerca de la reforma financiera global, dando luces acerca del nuevo escenario al que estarán enfrentados los mercados financieros. El análisis hace un seguimiento a los principales centros financieros globales: Estado Unidos, Gran Bretaña, Hong Kong, Singapur, la Unión Europea y Alemania.

A pesar de que el G-20 manifestó inicialmente la intención de encarar una reforma coordinada, la realidad indica que habrá aspectos de la nueva regulación financiera que se encararán de forma independiente.

Las condiciones para modificar coordinadamente los requerimientos mínimos de capital y liquidez parecen estar sentadas gracias a la existencia del Comité de Basilea, que ya ha tomado este tipo de determinaciones con Basilea I y II. Si bien el detalle de lo que vendría a ser Basilea III todavía es incierto, es casi un hecho que exigirá a los bancos ratios mucho más conservadores para calcular las cantidades mínimas de capital y liquidez.

Entre los países analizados por el Financial Times solamente Estados Unidos ha decidido prohibir a los bancos realizar operaciones por cuenta propia. En cuanto al monitoreo del riesgo sistémico, una mayoría de países planean crear instancias especiales para ello, excluyendo a los países asiáticos que no han anunciado medidas en esa dirección. De manera similar, los reguladores asiáticos se han mantenido cautos en cuanto a aplicar impuestos específicos al sistema financiero a diferencia de lo que se observa en Europa y Estados Unidos.

Los países europeos han mostrado mayor decisión en imponer restricciones en las compensaciones de los ejecutivos del sector. Estados Unidos y Asia han anunciado que esperan que éstas no incentiven comportamientos riesgosos, no a través restricciones sino transparentando sus sistemas de compensación.

Dos elementos centrales que estuvieron en la lupa en la última crisis fueron los instrumentos derivados y la venta corta de instrumentos. Para los primeros, Estados Unidos y Alemania están tomando acciones más drásticas, buscando separar las transacciones con instrumentos derivados de otras actividades de una institución financiera. En el caso de la venta corta, hay una señal general de exigir mayor transparencia pidiendo a los bancos el reporte permanente de sus posiciones.

Para este proceso de reforma, la reciente firma del proyecto Dodd-Frank por parte del presidente Obama es un hito simbólico, pero todavía insuficiente, y es de esperar que acciones similares en el futuro próximo brinden mayor certidumbre acerca de su forma final.

Deudas y más deudas en el mundo desarrollado

23 Jul 2012 0 comentarios
Esfuerzo_fiscal

En la edición del 14 de mayo de Fiscal Monitor, una publicación del Fondo Monetario Internacional, se presenta un análisis de los desafíos que enfrentan los conductores de la política fiscal en las naciones más desarrolladas del mundo. Decir que es necesario ajustar las finanzas públicas en todo el mundo después del estímulo que dieron para evitar una gran depresión global no tiene nada de novedoso. Lo interesante de este informe son las cifras actualizadas que describen grandes necesidades inmediatas de financiamiento en un panorama ya complicado por un endeudamiento excesivo. El Fondo recuerda que la deuda pública en las economías más avanzadas del planeta subió en 37 puntos porcentuales del PIB desde el nivel que tenía antes de la crisis de 2008. En un año esa cifra subió al 91 por ciento del PIB y se proyecta que llegue al 110 por ciento para el 2015. El déficit fiscal en estas economías que rondaba el 1 por ciento del PIB en 2007, subió hasta 8.8 por ciento en 2009 y todavía será 4.7 por ciento en 2015. La reducción proyectada es simplemente una prognosis pues el mismo informe señala que las medidas específicas que podrían llevar a esa disminución están todavía por definirse. El gráfico adyacente muestra la situación actual de los países más desarrollados en términos de su endeudamiento público y de sus necesidades de financiamiento. Con excepción de Australia y Suecia, las demás economías avanzadas tiene necesidades inmediatas de financiamiento que superan el 10 por ciento del PIB y deudas que están or encima del 50 por ciento. Hay casos extremos como el de los EE UU que este año precisa financiar un monto que supera el 30 por ciento del PIB, con una deuda que ya supera el 80 por ciento. Del gráfico se excluye al Japón para hacer más fácil su interpretación, pues tanto el endeudamiento de este país (217 por ciento del PIB) como sus requerimientos inmediatos de financiamiento (64 por ciento del su PIB) exceden abundantemente los valores de las otras naciones más desarrolladas.